domingo 7 de junio de 2009

La Selva

Después de 3 días en Quito, Stalin y yo cogimos el autobús para adentrarnos en la selva, yo flipé ya en la estación de autobuses, aquello parecía un mercado, pero mucho peor que el rastro, y es que los vendedores van recorriendo la estación sin parar de gritar el destino de sus autobuses una y otra vez. Los autobuses son la caña, en alguno ni siquiera cabía de pie, bien dice la lonely que si el viajero se aburre, que se dedique a mirar como tiene el autobusero de turno decorado el espacio reservado al conductor, y es que flipas, a modo de ejemplo, observar el retrovisor de este:

Además, para amenizar el viaje, continuamente van subiendo vendedores al autobús que por supuesto no paran de anunciar sus productos, repitiendo mil veces lo mismo. Y por supuesto, la radio a tope con bachatas toooodo el viaje.



En fin, a medio día llegamos a Tena, un pueblito en mitad de la selva, donde tienen un parque amazónico, que no deja de ser eso también, un parque, para ver la selva realmente tienes que pillarte una excursión, pero como iba sin vacunar no me lo recomendaron, así que me quedé con las ganas de entrar en la selva :(, para la próxima vez no se me escapa. Aquí va una foto del río que pasa por Tena

1 comentarios:

  1. Muy interesante, Sandra! Espero sigas añadiendo más cositas -;)

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